La Orden de Hermanos Menores, fundada por San Francisco de Asís, es una fraternidad en la cual los hermanos, siguiendo más de cerca a Jesucristo bajo la acción del Espíritu Santo, se dedican totalmente, por la profesión, a Dios sumamente amado, viviendo en la Iglesia según la forma observada y propuesta por San Francisco.
De esta manera, los hermanos, seguidores de Cristo a la manera de San Francisco, llevamos una vida radicalmente evangélica, es decir: en espíritu de oración y devoción y en comunión fraterna; dando testimonio de penitencia y minoridad; y, abrazando en la caridad a todos los hombres, anunciamos el Evangelio al mundo entero, predicando con las obras la reconciliación, la paz y la justicia, mostrando un sentido de respeto hacia la creación.


  • ¿Por qué nos llamamos Hermanos Menores?

    La espiritualidad franciscana está centrada en Cristo, el sumo Bien, que por su Encarnación y su Cruz nos ha mostrado el camino al Padre y que, redimiendo nuestra humanidad, nos invita a encontrarlo en la fraternidad. “Quiero que esta fraternidad se llame Orden de Hermanos Menores” fueron las palabras de san Francisco, señalando los pilares sobre los que se funda nuestra espiritualidad.

  • La Fraternidad

    “Y después que el Señor me dio hermanos” (Test 14a).
    El distintivo esencial de la vida franciscana es la vida fraterna; allí descubrimos la presencia real de Jesús, que nos hace hijos de un mismo Padre. Puesto que el hermano es don de Dios, la fraternidad nos conduce a ver al otro como un verdadero regalo de Dios y así, reconociendo la diversidad que de allí emana, nos permite estar unidos en un mismo Señor que nos ama a todos sin distinción.

  • La Minoridad

    “ Y todo el que quiera ser el mayor entre ellos, sea su ministro y siervo” (RnB 5, 11).
    Una clara expresión de la conversión que opera en el sendero franciscano es la minoridad. Con ella se está reconociendo el primado de Dios sobre todas las cosas; a través de ella se considera la dignidad de cada hermano, y se dispone el espíritu para el servicio alegre y desinteresado.

  • Quehacer

    Los Hermanos Menores, independientemente de la tarea específica que se nos encargue, estamos dedicados, esencialmente, a evangelizar. Es por esto que, motivados por el encuentro personal que hemos tenido con Jesús, buscamos anunciar y realizar la buena noticia del Reino de Dios, primero con el testimonio de nuestra forma de vida y luego con las palabras.
    En nuestra Provincia, la labor evangelizadora se lleva a cabo, principalmente, por el ministerio pastoral en parroquias y misiones, además de la labor educativa en colegios y universidades.

  • Franciscanos en Colombia

    Los hijos de San Francisco de Asís somos considerados padres espirituales y primeros evangelizadores de cada uno de los países americanos. Por lo que se refiere a Colombia, la llegada de los primeros frailes se produjo en 1550 y desde aquel año hasta el presente, es decir, a lo largo de 4 siglos y 66 años, los Franciscanos hemos estado presentes de manera ininterrumpida en Colombia con la única motivación que nos trajo la primera vez: predicar el evangelio y vivirlo a la manera de Francisco de Asís.
    En todo ese proceso de presencia franciscana, dentro de las realidades que han acompañado la historia de nuestra nación, la Provincia Franciscana de la Santa Fe se ha preocupado por dar respuestas oportunas desde los valores franciscanos, cimentados en la fe cristiana. Esta respuesta franciscana puede ser constatada al dar una mirada a los diversos aportes, con los que los hermanos han ido contribuyendo en beneficio de las diversas comunidades y grupos sociales en todos los rincones de la patria; éstos han sido los frutos que una generación ha ido entregando a la otra y que la nuestra recibe hoy como legado histórico que debemos actualizar para poder responder a los retos de la nueva sociedad que nos ha tocado vivir.